MENTALIDAD GANADORA

Hoy domingo, día de descanso mental después de una semana ajetreada y de bastante intensidad, me siento para escribir un poco. Algo que no tiene que ver con mi trabajo (aunque creo que todo está relacionado en la salud). Esto me ayuda a desconectar la cabeza y pensar en otras cosas, parar, sobre todo a eso, parar y pensar cómo y qué escribir me relaja. Además, fue un objetivo que me marqué para este comienzo de curso 2019/2020. Dar un poco de movimiento a la web y exponer ideas no sólo de entrenamiento y mejora de la composición corporal, obesidad  o la salud, sino también reflexiones, lecturas o temas que me interesan. Esta primera entrada se la quiero dedicar a Rafa Nadal y Roger Federer, para mi unas referencias en el mundo del deporte, no sólo por los éxitos sino por la gestión de sus carreras deportivas, la capacidad de sobreponerse a momentos de dificultad y sobre todo, por las enseñanzas que sacas de alguno de sus actos.

Siempre he dicho que conoces a una persona por como actúa, no por cómo dice que es o cómo dicen que es. Una persona puede pensar que es maravillosa, pero realmente ser un “plasta maleducado”. De hecho, es casi imposible encontrar a alguien que diga “sí, soy un capullo integral”. Pero a lo que íbamos, dos vídeos que me han gustado mucho de este fin de semana:

La Copa Laver, competición que enfrenta a una selección de jugadores europeos contra un grupo del resto del mundo. El italiano Fabio Fognini sufría ante el estadounidense Jack Sock: había perdido el primer set por un contundente 6-1 y el americano se disponía a sacar para empatar a cinco juegos la segunda manga. En el descanso, Fognini desesperado en su silla, encontró el consuelo de dos entrenadores de lujo, Roger Federer y Rafa Nadal intentaban levantarle el ánimo con sus consejos, intentando que no se diera por vencido.

«No más negatividad. Tienes que tener una actitud positiva. Busca intención cuando restes y no te frustres…», le recomendaba Roger Federer, mientras el italiano se lamentaba: «Me ha metido un derechazo…». Entonces se incorporó Nadal a la charla: «Tu resto era perfecto. No te puedes frustrar. Date otra oportunidad». Federer continuaba la arenga: «No puedes estar frustrado y pensar que va a pasar algo malo… Oblígale a que tenga que hacer grandes golpes», mientras Nadal insistía: «que lo haga, que lo haga otra vez y si lo hace otra vez, nos vamos».

Voy a destacar las frases que más me han llamado la atención.

  1. “No te frustres”,
  2. “Date una oportunidad”,
  3. “No puedes pensar que va a pasar algo malo”,
  4. ”Que tenga grandes golpes, si lo hace, nos vamos”

Esto es lo que Manuela Marote (Psicóloga del Deporte en  Alto Rendimiento con la que he tenido la suerte de trabajar durante más de dos años) dice que es la  “MENTALIDAD GANADORA”:

La gran capacidad de gestión del estrés, de la frustración, del lenguaje interno y de obligar a que el otro vaya al 120% durante todo el partido.

Para mí, esto es la vida. No frustrarse cuando algo va mal, recordar que ese momento te está enseñando a hacer las cosas de otra manera, tienes que pasar por ello para mejorar. Pero tienes que ser capaz de gestionarlo en ese momento. No decaer, tener paciencia y darse una oportunidad para seguir. No abandonar a las primeras de cambio, hay que centrarse, focalizar y luchar al máximo. De ahí, la siguiente frase “Que tenga que dar grandes golpes todo el rato, si lo hace nos vamos”. Aceptar que, si tú das el máximo, pero el otro es mejor no pasa nada, no te puedes echar nada en cara. Pero si estás descentrado, pensando que no hay nada que hacer, que es imposible, te estas auto-preparando para perder.

Las enseñanzas de dos de los más grandes son claras. Puede que, por ese motivo estén arriba en el Top. Puede que ellos lo hayan aprendido en su momento y ahora lo tengan clarísimo.

Escribo esto y pienso en lo mío, es imposible no pensar en algo que me encanta. Si la gente quiere perder peso tiene que hacer lo mismo, focalizar, tener paciencia, hacer lo que tiene que hacer y no tener miedo a equivocarse, ya que forma parte del proceso del cambio. Otra cosa, es que no se quiera hacer el esfuerzo y el trabajo en reflexionar sobre lo que está ocurriendo.