Recursos para guiar a los especialistas en ejercicio que gestionan a adultos con diabetes

El ejercicio y la actividad física es un elemento importante para optimizar la salud y el bienestar de muchas personas, aunque desarrollarlo de manera segura y eficaz puede ser un desafío para los especialistas en ejercicio que trabajan con personas con diabetes.

Gracias a diferentes investigaciones y profesionales de diferentes ámbitos de la salud, la revista Sport Medicine nos mostró recientemente un artículo que denominó «Recursos para guiar a los especialistas en ejercicio que gestionan a  adultos con diabetes». En ella nos muestra los siguientes puntos clave:

  •  Se proporcionan pautas para optimizar el ejercicio para las personas con diabetes según el nivel de glucosa antes del ejercicio

  •  Se incluyen pautas sobre el control de la glucosa, la ingesta de carbohidratos y los ajustes de medicamentos

  •  Se proporcionan contraindicaciones al ejercicio.

Prescribir y administrar ejercicio a una persona con diabetes requiere un entendimiento de la interacción entre el tipo de diabetes, el nivel de glucosa antes del ejercicio, los medicamentos y su tiempo, y la ingesta reciente de alimentos.

Los beneficios incluyen mejoras en la capacidad cardiorrespiratoria, la función vascular y el perfil lipídico.

De hecho, las personas físicamente activas con diabetes tipo 1, tienen mejor presión arterial, un IMC más saludable, menores requerimientos de insulina y menos cetoacidosis que aquellas físicamente inactivas o sedentarias.

Las recomendaciones actuales de la American Diabetes Association para personas con diabetes tipo 1 son acumular al menos 150 min / semana de ejercicios aeróbicos y de fuerza de intensidad moderada y no tener más de dos días consecutivos sin actividad física. Sin embargo, más del 60% de las personas con diabetes no realizan ejercicio estructurado, y muchas personas informan que el temor a la hipoglucemia inducida por el ejercicio y la falta de conocimiento sobre los efectos del ejercicio en el control de la glucosa son razones por las que no hacen ejercicio.

De este tema, ya hablamos hace un tiempo en Obesity Management School dando a conocer el consenso que publicó la revista  The Lancet. También, casos reales de personas que lo consiguen compatibilizar perfectamente, pero que son conscientes de la dificultad que tiene.

En diferentes redes sociales hemos dejado infografías y recomendaciones que hacen los especialistas. Ahora queremos hacer los mismo con estos recursos que nos deja la revista.

Para las personas con diabetes tipo 1, el control de la glucosa durante el ejercicio es un desafío, ya que sin la respuesta fisiológica de la insulina al ejercicio, pueden ocurrir deficiencias o alteraciones en otras respuestas hormonales. Estas respuestas pueden ser difíciles de predecir, lo que podría resultar en un ejercicio que causa hipoglucemia o hiperglucemia en personas con diabetes tipo 1. El tipo de ejercicio complica aún más la respuesta con el ejercicio aeróbico que tiende a disminuir la glucosa en sangre y el ejercicio anaeróbico que puede aumentar la glucosa, lo que dificulta el control glucémico.

El conocimiento de los niveles de glucosa y la dirección del cambio esperado durante el ejercicio puede aumentar la autoeficacia y la confianza durante el desarrollo del ejercicio. Por eso, que el médico tenga la capacidad de explicar esto a la persona es fundamental. Que el entrenador sea capaz de entender esto es FUNDAMENTAL, y que el nutricionista entienda las consecuencias del ejercicio también es FUNDAMENTAL. Todos tenemos que hacer un esfuerzo.

El ejercicio generalmente aumentará el riesgo de hipoglucemia durante varias horas después del ejercicio para las personas con diabetes tipo 1. El aumento de la sensibilidad a la insulina después del ejercicio parece ser bifásico, se produce inmediatamente después del ejercicio y luego nuevamente de 7 a 11 h. y puede durar hasta 24 h.

El monitoreo de los niveles de glucosa y la dirección del cambio después del ejercicio puede disminuir la hipoglucemia posterior al ejercicio. Esto es especialmente importante cuando ha habido un aumento en el ejercicio (duración o intensidad) o cuando se inicia un nuevo programa de ejercicios.

Por eso, la nueva tecnología se vuelve importante en este sentido.

En la diabetes tipo 2, el ejercicio es uno de los mejores medicamentos. El entrenamiento bien estructurado mejora el control glucémico, principalmente al aumentar la captación de glucosa en los músculos activos e inhibir la producción de glucosa en el hígado. Estos beneficios continúan durante varias horas después del ejercicio. Además de los efectos sobre el control glucémico, el entrenamiento con ejercicios también mejora el riesgo de enfermedad cardiovascular entre las personas con diabetes tipo 2 al actuar sobre la hipercolesterolemia, la hipertensión y la obesidad.

Las guías australianas actuales recomiendan que las personas con diabetes tipo 2 o prediabetes acumulen un mínimo de 210 minutos por semana de ejercicios de intensidad moderada o 125 minutos de ejercicios de intensidad vigorosa que consistan en entrenamiento aeróbicos y de fuerza. Como siempre, uno de los grandes problemas en este sentido es la ADHERENCIA al ejercicio.

Es decir, no es que la gente no sepa que el ejercicio es bueno para el control de la diabetes, es que no se mantiene en el tiempo.

Cómo monitorizar la glucosa

Se recomienda que todas las personas con diabetes tipo 1, y las personas con diabetes tipo 2, siempre revisen su nivel de glucosa dos o tres veces antes del ejercicio para establecer la dirección del cambio en la glucosa.

Es fundamental aprender de uno mismo, poco a poco, de manera progresiva y con paciencia.

Además, se recomienda que estas personas con diabetes tipo 1 también revisen su nivel de glucosa cada 30 minutos durante el ejercicio y nuevamente después del ejercicio. Al iniciar un programa de ejercicios o al implementar cambios significativos en el programa ( Tipo de ejercicio, la intensidad y la duración). Es decir, si la persona tiene un medidor estilo FreeStyle es más fácil que estár pinchando constantemente ( no me patrocina esta marca, ehh pero es la que más conozco)

Estableciendo la tendencia de la glucosa antes, durante y después del ejercicio educará e informará al especialista en ejercicio sobre los efectos del ejercicio en esa persona.

Además, tanto el médico como el entrenador, tendrán más información para poder individualizar tanto el tratamiento, como la parte del ejercicio más interesante para la persona.

Para las personas con diabetes tipo 2 tratadas con medicamentos, generalmente no es necesario realizar pruebas de glucosa en curso antes del ejercicio debido al bajo riesgo de hipoglucemia. Pero al comienzo del programa, siempre es bueno por PRECAUCIÓN Y PREVENCIÓN.

En este artículo, a falta de recursos para los especialistas en ejercicio que trabajan con personas con diabetes, se formó un grupo de expertos (endocrinos, fisiólogos del ejercicio y un nutricionista. YA SÉ QUE FALTAN PROFESIONALES, PERO NO SEÁIS TIQUISMIQUIS) para desarrollar los recursos que se presentaban en el artículo.

El objetivo de estos recursos es brindar asesoramiento general a los especialistas en ejercicio en relación con el manejo de la glucosa en el momento del ejercicio realizado por adultos con diabetes. Además, más allá de estas pautas generales, el nivel de aptitud física del individuo y el conocimiento de sus respuestas anteriores al ejercicio pueden permitir una mayor personalización del asesoramiento.

Como yo lo estoy estudiando, ya que en la familia tengo personas con diabetes, me interesa el tema por curiosidad intelectual y de profesión,  hago el esfuerzo por compartirlo con todos vosotros/as. Así también me sirve a mí  para aprender, jaja.

No hay mejor manera de aprender de algo, que estudiarlo, aplicarlo y explicárselo a otras personas interesadas.

Información incial

Todas las personas con diabetes que comienzan un programa de entrenamiento deben ser evaluadas para recopilar información relevante.

  • Tipo de diabetes

  • Régimen de medicación incluyendo cualquier cambio reciente

  • Otros datos clínicos relevantes (p. Ej., Nivel de glucosa en ayunas, presión arterial, frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno)

  • Comorbilidades;

  • Factores que pueden impactar específicamente en la participación en el programa de ejercicios.

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Los profesionales de la salud deben considerar la información anterior al considerar la idoneidad de un individuo para hacer ejercicio.

La Declaración de posición de la Asociación Americana de Diabetes indica que la autorización médica previa al ejercicio no es necesaria para las personas asintomáticas que reciben atención de la diabetes de acuerdo con las pautas si la intención es hacer ejercicio de intensidad baja o moderada (por ejemplo, no exceder las demandas de caminar a paso ligero o todos los días viviendo)

Se debe consultar a un médico cuando las comorbilidades, los medicamentos o el historial de control de la glucosa pueden complicar la introducción de un programa de ejercicios. En estos casos, es esencial la comunicación continua entre el médico y el especialista en ejercicios que trabaja con la persona.
Durante el programa de ejercicios, el especialista debe evaluar regularmente el estado de salud actual de la persona e identificar cualquier síntoma o problema nuevo que pueda surgir.

Algunos ejercicios y métodos de entrenamiento están contraindicados cuando se presenta cualquiera de las siguientes condiciones: neuropatía autonómica, neuropatía periférica, retinopatía, dolor / malestar en el pecho, hipertensión, nefropatía e inconsciencia hipoglucémica.

La identificación de cualquiera de estos durante el proceso debe hacer que se recomiende a un médico para que considere los tipos de ejercicio recomendados.

Lista de verificación antes de la sesión de ejercicios
Consideraciones adicionales para personas con diabetes que hacen ejercicio.
  • Tiempo, cantidad y tipo de ingesta de alimentos previa
  • Medicamentos administrados que todavía estarían activos
  • Nivel de glucosa y tendencia antes del ejercicio (preferencia al uso del propio monitor de la persona para promover la autogestión). Se recomiendan dos a tres mediciones de glucosa antes del ejercicio que determine si ha habido hipoglucemia grave en las últimas 24 h
  • Evaluación del estado de salud actual y cualquier síntoma nuevo.
  • Cada persona con diabetes es diferente, adapta el plan de ejercicios para satisfacer las necesidades individuales.
  • Evaluar la presencia y severidad de las complicaciones de la diabetes.
  • Si tiene problemas en los pies o los nervios, revise los pies para detectar ampollas y úlceras antes y después del ejercicio.
  • Las personas con úlceras en los pies deben evitar los ejercicios con pesas que ejercen presión sobre las heridas de los pies.
  • El uso de la monitorización continua de la glucosa (a través de un sensor transcutáneo) proporciona mayor detalle con respecto a los cambios de la glucosa, lo que permite un ajuste preciso de la medicación.
  • Al comenzar o modificar un programa de ejercicios, controle la glucosa durante varias horas antes y después del ejercicio para observar la tendencia.
  • La hipoglucemia es el principal riesgo para las personas con diabetes que hacen ejercicio. Puede llevar a una pérdida de conciencia y un coma diabético, que es potencialmente mortal.
  • Para una persona con diabetes tipo 1 a punto de hacer ejercicio a alta intensidad, se recomienda una pequeña dosis de insulina de corrección si la glucosa es> 6.9 mmol / L.
  • Las personas con diabetes deben considerar hacer ejercicio con un compañero para ayudar en la detección de la hipoglucemia.
  • Tenga en cuenta el momento de la administración de medicamentos; en particular, tenga en cuenta los perfiles de acción de la insulina (por ejemplo, para las insulinas de acción corta / acción rápida frente a las de acción prolongada).
  • Considere los efectos de otros medicamentos: por ejemplo, diuréticos: balance de líquidos.
  • Una persona con diabetes tipo 1 que toma un inhibidor de SGLT debe poder controlar las cetonas debido al riesgo de cetosis, incluida la cetosis euglucémica
  • El conocimiento de la demora de 15 minutos entre la lectura de glucosa en sangre y la lectura intersticial de un monitor continuo de glucosa (CGM) es importante al planificar el ejercicio, especialmente cuando el nivel de glucosa es bajo (por ejemplo, se ha tratado un evento hipoglucémico y el nivel de glucosa en sangre es de 5,5 mmol / L, pero el CGM puede estar midiendo 4.5 mmol / L debido al retraso).
  • Puede ser necesario un monitoreo adicional de la presión arterial y el uso de una calificación del esfuerzo percibido (RPE) para monitorear la intensidad del ejercicio.
  • La sensibilidad a la insulina varía diurnamente, por lo tanto, se pueden observar diferentes respuestas de glucosa con el mismo ejercicio realizado en diferentes momentos del día.
  • Uno de los momentos más seguros para hacer ejercicio con la menor variación en la respuesta de la glucosa al ejercicio (es decir, más fácil de predecir) es en la mañana antes del desayuno (depende del nivel de glucosa).
  • Una persona con un nivel de glucosa con frecuencia dentro del área roja del Plan de Acción debe ser revisada por un profesional de la salud de Diabetes.
  • Las personas con retinopatía deben evitar los ejercicios aeróbicos y de fuerza de mayor intensidad (con grandes aumentos en la presión arterial sistólica), actividades boca abajo o invertidas, saltos o actividades de sacudidas. Todos estos aumentan el riesgo de hemorragia.
  • La ingesta adecuada de líquidos es necesaria para minimizar la deshidratación y el riesgo de estrés por calor. Aumentar la ingesta de líquidos es importante cuando el nivel de glucosa es alto.
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Pautas para comenzar o continuar con el ejercicio según los niveles de glucosa. Diabetes tipo 1
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