Criterios para evaluar la obesidad sarcopénica. Parte I

Resumen:

  • La definición moderna de sarcopenia incluye ↓ baja masa muscular, ↓ baja fuerza muscular (fuerza de agarre débil) y ↓ función física deficiente (marcha lenta).
  • Basándose en las definiciones de sarcopenia sugeridas por diferentes grupos de trabajo, los puntos de corte para la baja masa muscular para hombres y mujeres que usan masa magra apendicular dividida por la altura2 son
    • 7 kg/m2 y ≤ 5,4 kg/m2 en asiáticos,
    • 7,23 kg/m2 y ≤ 5,67 kg/m2 en caucásicos, respectivamente.
  • Los puntos de corte recomendados para una fuerza de agarre débil para hombres y mujeres son:
    • <26 kg y <18 kg en asiáticos,
    • y <30 kg y <20 kg en caucásicos, respectivamente
  • Los puntos de corte más comunes para caminar despacio son
    • ≤0,8 m/s tanto en hombres como en mujeres sin importar la raza y el origen étnico.
  • Existe una amplia gama de variaciones en la definición, evaluación y diagnóstico.

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La obesidad sarcopénica es la combinación del exceso de tejido adiposo y el desgaste muscular, en la mayoría de las ocasiones es debido al envejecimiento. Sin embargo, este problema se está convirtiendo en una complicación de salud muy común en Estados Unidos, Europa y América Latina en poblaciones más jóvenes.

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Actualmente no existe una definición universalmente aceptada para la obesidad sarcopénica, principalmente debido a las variaciones en la definición. Las definiciones modernas lo explican  como una afección médica progresiva en las que se incluyen no sólo la pérdida de masa muscular, sino también la debilidad de la fuerza muscular (fuerza de agarre) y/o la función física deficiente (rendimiento), que son factores que tienen una fuerte predicción de mejor o peor salud.

Por ejemplo, la fuerza de agarre se ha mostrado como un importante predictor de la mortalidad, basado en un amplio estudio longitudinal de población realizado en 17 países.  La prueba de función física mediante la velocidad de la marcha también es un predictor significativo de la discapacidad física. Además, hay pruebas que indican asociaciones más fuertes de fuerza muscular con limitaciones de movilidad en adultos mayores, pero asociaciones débiles o ninguna de masa muscular sola con mortalidad. Estos datos de diferentes estudios apoyan el concepto de que se debe considerar los criterios de masa muscular, fuerza muscular y función física para evaluar la sarcopenia.

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Desafortunadamente, para evaluar la masa muscular de manera adecuada, es necesario a día de hoy  herramientas tecnologías que tienen un elevado coste económico  y que no están fácilmente disponibles para los profesionales del ejercicio en algunos países, como por ejemplo, resonancia magnética, tomografía computarizada o absorciometría dual de rayos x.

También tenemos otras de acceso más fácil como la antropometría o impedancia bioeléctrica, aunque tienen sus debilidades a la hora de medir masa muscular.

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Para medir la masa muscular esquelética (SMM según las siglas en inglés), se comienza a utilizar generalmente la masa magra apendicular (ALM), que se calcula como la suma de la masa magra en brazos y piernas sin incluir la grasa y la masa ósea utilizando DXA.  Esta masa muscular relativa se utiliza normalmente porque la masa muscular absoluta está altamente correlacionada con la altura o el peso.  La ALM también se la conoce como SMM apendicular o masa grasa apendicular libre o masa muscular apendicular esquelética (MMAE).  Una medida clínica de la sarcopenia es el índice de masa muscular (kg de masa muscular/altura en metros cuadrados) de ≤8.90 kg/m2 en los hombres y ≤6.37 kg/m2 en las mujeres.

Una de las limitaciones del uso de la ALM es que no incluye los músculos del tronco, como los músculos del pecho y la espalda, uno de los grupos musculares más grandes en los seres humanos.  Sin embargo, esto se debe a que el tronco tiene órganos corporales como el corazón, pulmón e intestinos y la DXA no puede distinguirlos con precisión de la masa muscular. Aun así, como las personas usan sus brazos y piernas en la mayoría de las actividades diarias, así como durante el entrenamiento de fuerza, es probable que la masa muscular del tronco esté altamente correlacionada con la masa magra apendicular.  Por lo tanto, el uso de ALM de DXA es razonable, aunque el uso de masa magra corporal total incluyendo los músculos del tronco es ideal en estudios futuros con tecnologías más avanzadas.

La combinación de una alta masa muscular y baja masa grasa se considera generalmente una combinación saludable. Por el contrario, se entiende que una masa muscular baja se refiere a sarcopenia (ver artículo: Diferencia entre sarcopenia y dinapenia) y la masa grasa alta se refiere a la obesidad. Desde un punto de vista clínico, lo más preocupante es la combinación de ambas, baja masa muscular y una alta masa grasa, como podemos ver en la imagen, a lo que comúnmente se llama obesidad sarcopénica debido a la coexistencia de sarcopenia y obesidad:

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¿Cómo podríamos entonces medir bien la obesidad sarcopénica?

Evaluación de la Fuerza Muscular.

La fuerza de agarre se ha utilizado frecuentemente para la medición de la fuerza muscular, porque es barata, fácil de usar y está bien correlacionada con los resultados de salud más relevantes, como la mortalidad. La fuerza de agarre se mide con un dinamómetro de mano, la mayoría de las veces con dinamómetro Jamar, y se analiza el valor máximo de la fuerza de la mano o combinada de ambas manos. Sin embargo, debido a que la fuerza de las piernas está más relacionada con funciones físicas como caminar, estar de pie en una silla y subir escaleras, también se han utilizado pruebas de fuerza de las piernas, especialmente en estudios de investigación.

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Las pruebas comunes de fuerza de la pierna son la flexión y extensión de la rodilla a varias velocidades usando equipos isocinéticos (por ejemplo, Biodex). Esta prueba isocinética mide la fuerza muscular (trabajo por unidad de tiempo), que es la capacidad de los músculos para ejercer fuerza rápidamente como medida de la explosividad del músculo.

Medir la potencia también puede ser importante en la investigación de la sarcopenia en adultos mayores porque se sugiere que la potencia podría ser un mejor predictor de las capacidades funcionales, ya que se pierde más rápido que la fuerza durante el envejecimiento.

Otra prueba de fuerza es la prueba de 1-RM, que comúnmente se realiza con press de banca y/o de pierna. Sin embargo, debido a que las pruebas isocinéticas y de 1RM necesitan equipo especial y formación adecuada, son menos prácticas en el uso clínico. Por lo tanto, se deben desarrollar y validar continuamente pruebas más factibles y fiables de la parte inferior del cuerpo y de la fuerza total del cuerpo, las cuales están altamente correlacionadas con la función física.

Evaluación de la Función física

Hay una amplia gama de pruebas de función física, incluyendo la velocidad de marcha habitual, pruebas de marcha de 6 minutos o 400 m, una prueba de esfuerzo, etc. Sin embargo, la velocidad habitual de la marcha es la prueba más popular en la práctica clínica y en la investigación de la sarcopenia, ya que es simple, rápida y fácil de medir para predecir las limitaciones de movilidad y la mortalidad en la población general, así como en los pacientes después de una cirugía cardíaca.

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De hecho, ahora mismo con las nuevas tecnologías podríamos evaluarlo con los GPS de los móviles.

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La actividad física regular, incluyendo ejercicios aeróbicos y de fuerza (Parte II), es un factor significativo para la prevención y el tratamiento de la obesidad en la población general o la sarcopenia en adultos mayores.

Aunque se ha demostrado en general que la actividad física previene el aumento de peso y reduce la masa grasa en las personas con obesidad, a la vez que mejora la masa muscular y la fuerza en las personas mayores sarcopénicas, todavía cuesta mucho que las personas se responsabilicen y hagan la “dosis” diaria de ejercicio. Algo que recientemente se ha visto en el informe Eurobarómetro de actividad física, mostrando que más e un 46% de la población es sedentaria.

Por otro lado, una dieta extrema que se repita a lo largo del tiempo para la pérdida de peso (dietas yo-yo) después de una restricción calórica excesiva y una dieta desequilibrada, puede causar pérdida muscular, recuperación de peso y obesidad, además de tener efectos muy negativos en la salud de las personas.

Otro tipo de trastorno muscular que debería estudiarse es la dinapenia, que está más estrechamente relacionada con la calidad muscular que con la cantidad muscular (masa muscular). Las posibles causas de la dinapenia incluyen alteraciones en la activación neuronal, disminución de la calidad contráctil muscular y reducción del reclutamiento de unidades motoras, lo que conduce a una pérdida significativa de la fuerza muscular.

La pérdida de masa muscular debido a la sarcopenia también afecta a la dinapenia. Varios estudios indicaron que los adultos mayores con dinapenia tienen mayor riesgo de discapacidad funcional, caída y enfermedades metabólicas. También se vio que los individuos con menor fuerza muscular (el percentil 20 más bajo) en comparación con la fuerza muscular moderada o alta (percentil 80 más alto) tenían un riesgo dos veces mayor de desarrollar síndrome metabólico tanto en hombres jóvenes (<50 años) como en hombres mayores después de ajustar la edad, el hábito de fumar y el consumo de alcohol. Se observó también que los individuos con mayor fuerza muscular tenían menor riesgo de desarrollar obesidad y redujeron la mortalidad por todas las causas, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, independientemente de su grasa corporal. Estos resultados apoyan claramente la importancia de la fuerza muscular como un factor de riesgo independiente para todas las enfermedades crónicas y la mortalidad, no sólo en la población de edad avanzada sino también en una población general.

Referencias utilizadas:

  • Hershberger, D., & Bollinger, L. (2015). Sarcopenic Obesity: Etiology, and the Roles of Diet and Exercise in its Treatment. Strength & Conditioning Journal37(5), 72-77.
  • Lee, D. C., Shook, R. P., Drenowatz, C., & Blair, S. N. (2016). Physical activity and sarcopenic obesity: definition, assessment, prevalence and mechanism. Future science OA2(3), FSO127.
  • Cruz-Jentoft, A. J. (2010). European Working Group on Sarcopenia in Older People: Sarcopenia: European consensus on definition and diagnosis. Report of the European Workign Group on Sarcopenia in Older People. Age Ageing39, 412-423.
  • Maniscalco, M., Zedda, A., Giardiello, C., Faraone, S., Cerbone, M. R., Cristiano, S., & Sofia, M. (2006). Effect of bariatric surgery on the six-minute walk test in severe uncomplicated obesity. Obesity surgery16(7), 836-841.

 

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